Juu Sai Madoushi Capitulo 07

Turno de Ferris-chan. Errores en comentarios….

Capítulo 07: Camino Hacia la Escuela (Parte 01)

 

“Klopp, Klopp”, con el sonido rítmico del galope de los caballos, el carruaje de la familia Gutenbelt viaja a un ritmo constante.

Al parecer, las dos fueron bendecidas con un viaje seguro y con un cielo azul y bailantes campos de hierba.

[Waa~, Waa~, Waa~, esta es mi primera vez, ¡en un carruaje! ¡Es tan rápido!]

Con una fragancia con olor a flores y una ligera brisa soplando en su flequillo, Ferris gritó entusiasmada mientras apoyaba la mitad de su cuerpo sobre la ventana del carruaje.

[¡F-Ferris! ¡Es peligroso inclinar tu cuerpo así!]

Alicia notó esto y se preocupó.

https://i2.wp.com/konkosite.com/M/wp-content/uploads/2017/02/Juu-sai-no-Saikyou-Madoushi-3.png?resize=663%2C954

Haciendo que se preocupara, Ferris se sintió culpable se disculpó y se sentó obedientemente en su asiento. Sin embargo, su línea de visión no se alejaba del paisaje.

Esta es la primera vez que ve que el paisaje cambia tan rápido, por lo que su corazón latía con rapidez.

Sus escoltas, las mujeres espadachinas, se rieron de buena gana.

[Wahaha, Ojou-sama parece la hermana mayor de Ferris. Por lo general, eres la más joven de todas, pero ahora que hay alguien más joven que tú, ¿te sientes incómoda con la responsabilidad?]

[¡No es así! ¡Simplemente, siento que no puedo dejar sola a Ferris!]

Las mejillas de Alicia estaban teñidas de rojo.

Como por lo general actúa como una adulta, Ferris de repente sintió la brecha con Alicia acortándose al verla con una expresión tan inesperadamente infantil.

Alicia entonces felizmente sacó un paquete de una canasta de bambú. Después de abrir el paquete, se pudo ver pan perfectamente cortado y arreglado, relleno de carne y verduras.

[Aunque todavía es un poco temprano, vamos a comer. ¡Esto es algo que la maid principal raramente hace, su bocadillo especial!]

[¡Wa~! Sándwich, ¡es la primera vez que lo como!]

Viendo un pan tan delicioso, el estómago de Ferris comenzó a rugir.

Observando a Ferris, Alicia le sonrió débilmente a ella.

[Fufuu~, Ferris, realmente tienes muchas primeras veces]

[¡Sí! Tengo muchos primeros momentos en este mundo]

Ferris sostuvo el sándwich con ambas manos y reveló su sonrisa.

————————————————————————————————————————–

Después de que el carruaje de la familia Gutenbelt viajó durante tres días, apareció una falla.

La rueda derecha del carruaje se soltó abruptamente, rodando por en encima de la hierba,

El cochero detuvo apresuradamente a los caballos, arrojó su sombrero y persiguió la rueda, pero no pudo atraparla.

Entonces el cochero miró la rueda que finalmente cayó al fondo del valle y mostró una expresión como si el mundo estuviera terminando.

El grupo luego viajo a pie hasta la ciudad más cercana, pero todos los carruajes que se vendían en la ciudad también parecían haberse dañado, y demorarían al menos 1 semana en repararlos.

Como no podrían llegar a tiempo para la ceremonia de inauguración de la escuela si esperaban más, el grupo decidió buscar un carruaje de uso público.

[Esto es extraño… lo revisé el día antes de partir, así que no debería tener ningún fallo…]

Sosteniendo un bastón mientras menea la cabeza, decidieron que el cochero se quedaría en la ciudad, mientras que Ferris, Alicia y las mujeres espadachín guardias continuarían el viaje.

Para cuando encontraron un carruaje público en la concurrida calle, ya era de tarde.

Con la ayuda de Alicia, Ferris subió al carruaje y se sentó.

También había otros viajeros en el carruaje y las dos estaban siendo observadas por ellos.

[Oya~, una joven viajera. ¿No estás con tus padres…?]

Una obaa-san con la cara llena de arrugas le preguntó a Ferris con una voz grosera. (NTI. Obaa-san = abuela)

[P-padre, no aquí, pero…]

Ferris sintió miedo. Esta es la primera vez que ve a una anciana, así que pensó que vio a un monstruo.

[No es bueno huir de casa. ¿Debería llevarte al guardia?]

[No, no, no quiero que me lleven allí, pero…]

{Obligada a ir a otro lado por alguien, lo odio. Por fin, encontré un lugar que me gusta.}

Apareciendo detrás de Ferris, las mujeres espadachinas guardias también se sentaron en el carruaje.

[No tienes que preocuparte, Obaa-san. Estas niñas están en el medio de su viaje a su escuela. Las supervisaré cuidadosamente para no causarle problemas a nadie]

Después de escuchar eso, un hombre sentado al lado de la Obaa-san chasqueó su lengua.

[Qué, algunas personas ricas. ¿Por qué incluso usan el transporte público? El olor de sus monedas de oro es desagradable]

[¿¡M-miiiiiiiii, raro olor!?]

Ferris apresuradamente olio la manga de su ropa.

Entonces Alicia colocó su mano en el hombro de Ferris.

[Tranquilízate, Ferris. Eso no es lo que quería decir]

[¿Qué quiso decir entonces…?]

Ferris no sabía la respuesta.

Más tarde, todos los pasajeros del carruaje miraron hacia ella con gélidas miradas frías.

Ferris trató desesperadamente de pensar en las cosas malas que hizo, pero no pudo encontrar una respuesta.

Lo único que podía hacer ahora era acurrucarse lo más pequeño posible junto a Alicia.

El carruaje público partió y salió de la calle.

Bajo el cielo nocturno sin luna, el carruaje avanzo en el desierto campo.

Los sonidos de dormir procedentes de los otros viajeros se escucharon poco después de la partida, pero Ferris no podía dormir, no importaba cuánto lo intentara.

En primer lugar, no podía tranquilizarse con tantos extraños a su lado.

Además, diferente del transporte de la familia Gutenbelt, este era un carruaje de uso público por lo que el aire frío se filtraba continuamente.

Con una gruesa manta sobre su cuerpo, Ferris todavía sentía frío ya que su pequeño cuerpo no podía producir suficiente calor.

Alicia miró a Ferris con ojos llenos de preocupación.

[Ferris… ¿tienes frío?]

[¡Estoy bien! ¡El invierno en la mina era aún más frío! ¡Achoo!]

Aunque aún podía soportarlo, sin embargo, no podía controlar su cuerpo.

[Realmente, no estás bien en absoluto. Ven aquí. Ya no estará frío si nos quedamos juntas]

Al decir eso, Alicia invitó a Ferris a su propia manta y juntaron sus cuerpos.

Estaba cálido. Una maravillosa y dulce sensación.

Las dos se cubrieron con la manta hasta su nariz, y Ferris comenzó a sentir calor.

[Realmente… no tengo frío… ya… jejeje…]

Ferris se sintió a gusto.

Y no mucho después, Ferris se quedó profundamente dormida.